La Cooperación Española refuerza su apuesta por una cooperación feminista en un contexto global de retrocesos en derechos

El 13 de enero de 2026 tuvo lugar la presentación oficial de la Estrategia de Cooperación Feminista de la Cooperación Española, un documento que marca un hito en la política de cooperación. La presentación se celebró en un contexto internacional especialmente complejo, caracterizado por retrocesos en derechos y libertades, lo que otorgó a la Estrategia un significado político y ético aún mayor. El tono general del acto fue positivo, propositivo y orientado a la acción colectiva, subrayando que la igualdad no es una cuestión sectorial, sino una condición imprescindible para construir sociedades más justas, pacíficas y sostenibles.
La Estrategia se concibe como una hoja de ruta transformadora que orientará el conjunto de las políticas, instrumentos y programas de la Cooperación Española. Durante los debates que acompañaron a la presentación se pusieron de relieve datos que evidenciaban la urgencia de esta Estrategia, como el hecho de que ninguna de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 —igualdad de género— se haya cumplido plenamente en ningún lugar del mundo y que, al ritmo actual, fueran necesarios casi tres siglos para alcanzar la igualdad legal.
La Estrategia adopta un enfoque feminista orientado a transformar las relaciones de poder, cuestionar las desigualdades estructurales y abordar las causas profundas de la discriminación. No se trata, por tanto, de una propuesta de medidas puntuales o de corto plazo, sino de un marco para impulsar cambios sostenidos, conscientes de que los avances en igualdad son frágiles y pueden revertirse si no se consolidan y protegen.
El documento se articula en torno a cuatro pilares fundamentales de la cooperación feminista. El primero es el de los derechos, que sitúa la garantía y el ejercicio efectivo de los derechos humanos de las mujeres y las niñas en el centro de la acción, incluyendo los derechos sexuales y reproductivos y la erradicación de todas las formas de violencia de género. El segundo pilar, la representación, busca asegurar la participación significativa de las mujeres en todos los espacios de toma de decisiones, desde el ámbito local hasta el global. El tercer pilar, recursos, pone el acento en la redistribución del poder económico, el acceso equitativo a la financiación, el trabajo digno y el reconocimiento de la economía de los cuidados. Por último, el pilar de alianzas subraya la importancia de construir coaliciones amplias, tanto en el ámbito multilateral como con las organizaciones feministas y de mujeres, para avanzar de manera colectiva.
A partir de estos pilares, la Estrategia define líneas de acción prioritarias, entre ellas la erradicación de la violencia de género, la promoción de la autonomía económica, el fortalecimiento de los liderazgos de mujeres y el apoyo a los movimientos feministas, especialmente en el Sur Global. Se destacó asimismo que la Estrategia es fruto de un amplio proceso participativo, que ha permitido integrar aportaciones de múltiples actores y enriquecer el enfoque con perspectivas diversas.
Durante la presentación se subrayó igualmente que la Estrategia no es un documento aislado, sino que dialoga con la reforma en curso de la Cooperación Española y con la aprobación de nuevas estrategias sectoriales y geográficas. En este marco, la perspectiva feminista se refuerza como un enfoque transversal que debe impregnar todas las políticas y actuaciones. Del mismo modo, se destacó la importancia de contar con indicadores no solo cualitativos, sino también cuantitativos, para medir de manera más rigurosa los avances y los impactos de la cooperación feminista.
Los intercambios mantenidos a lo largo de la jornada permitieron reflexionar sobre la necesidad de cuestionar las reglas actuales si se quiere transformar realmente el mundo. En este sentido, se señaló la relevancia de la construcción de alianzas, el trabajo desde lo local, el reconocimiento del valor de los cuidados y la inversión en la redistribución del poder como elementos clave para una cooperación más justa e igualitaria.
En el ámbito de la implementación, se destacó el papel de todos los niveles de la cooperación, incluida la cooperación descentralizada, así como de las organizaciones de la sociedad civil. La Estrategia ofrece un marco de referencia compartido que puede facilitar sinergias entre políticas de cooperación e igualdad, promover presupuestos sensibles al género y reforzar el apoyo directo a las organizaciones de mujeres. Se subrayó, además, la importancia de su socialización, acompañada de formación y orientaciones prácticas, para que el enfoque feminista se traduzca en cambios reales en la planificación, la financiación y la evaluación de las intervenciones.
La presentación concluyó con un llamamiento a redoblar los esfuerzos a nivel europeo e internacional. La Estrategia de Cooperación Feminista de la Cooperación Española se plantea así como una contribución activa a un mundo más igualitario, más justo y sostenible, y como una invitación a actuar de manera colectiva para que la igualdad deje de ser una promesa y se convierta en una realidad.
En este contexto, el IECAH se suma a este enfoque de cooperación feminista como marco imprescindible para comprender y transformar las dinámicas de conflicto, violencia y construcción de paz. Desde su trabajo en análisis de contextos, acción humanitaria y construcción de paz, el Instituto reconoce que las desigualdades de género y las relaciones de poder atraviesan tanto las causas de los conflictos como sus impactos, y que solo una mirada feminista permite abordarlos de manera integral. La Estrategia presentada refuerza así un marco de referencia que el IECAH ya incorpora en su trabajo, orientado a promover una acción internacional más justa, inclusiva y eficaz, que sitúe los derechos, la voz y el liderazgo de las mujeres en el centro de las respuestas a las crisis y a los procesos de paz.
