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HelpAge recibe el Premio Humanitario Hilton

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Entrevistamos a Richard Blewitt, Director Ejecutivo de HelpAge International, con motivo de la concesión del premio humanitario Hilton 2012 en reconocimiento por la gran labor que realiza para aliviar el sufrimiento de las personas mayores.

 

 

 

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Entrevistamos a Richard Blewitt, Director Ejecutivo de HelpAge International, con motivo de la concesión del premio humanitario Hilton 2012 en reconocimiento por la gran labor que realiza para aliviar el sufrimiento de las personas mayores. Este galardón, consistente en 1,5 millones de Dólares, fue entregado en el Foro de Filantropía Global el pasado mes de abril en Washington DC.

Según Steven M. Hilton, Presidente de la Fundación Conrad N., «el mundo está envejeciendo. En 2015, más de 890 millones de personas tendrán 60 años y más; lo que representa casi tres veces el total de la población actual de los Estados Unidos. Cerca de 190 millones de personas mayores viven en pobreza y más de 100 millones sobreviven con menos de 1 dólar al día. Mientras el mundo se prepara para este cambio demográfico monumental, HelpAge nos está mostrando que es importante reconocer y apoyar a las personas mayores para que puedan continuar contribuyendo como miembros productivos de la sociedad».

¿Qué implica haber ganado el Premio Hilton de acción humanitaria para HelpAge?

El día que ganamos el premio fue un día muy importante para HelpAge International. Tras 30 años de historia, este es sin duda uno de los logros más importantes. Es para nosotros un honor y un privilegio haber recibido el Premio Conrad Hilton 2012. Pero este premio no es sólo sobre nosotros ni tampoco para nosotros. Lo aceptamos en nombre de las personas mayores del mundo en desarrollo, que serán los beneficiarios de este premio. Además, la fecha elegida fue espectacular. En abril de este año, la Organización Mundial de la Salud creó una oportunidad histórica: dedicaron el Día Mundial de la Salud de 2012 a todas las personas mayores del mundo.

Tal y como dijo la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, «cuando un hombre de 100 años termina una maratón, tal y como pasó el año pasado, debemos repensar las definiciones convencionales de lo que significa ser mayor. Los estereotipos del pasado desarrollados en los siglos anteriores ya no tienen sentido en nuestra era de longevidad». HelpAge tuvo el privilegio de ser una de las pocas ONG invitadas al evento de Ginebra.

¿Cree que este premio contribuirá a incrementar el conocimiento y la visibilidad de las personas mayores?

Sí. Existen grandes vacíos de políticas y programas en todo el mundo, pero de igual modo, también existen soluciones, y algunos países están haciendo un buen progreso en este aspecto. Personalmente me preocupa que el envejecimiento sea un tema que esté en la sombra aunque todos tengamos abuelas, porque, de alguna manera, no terminamos de preocuparnos por las mujeres mayores y la discriminación que sufren.

El Banco Mundial apoya la seguridad de ingresos para las personas de edad, y las pensiones marcan una gran diferencia para las personas mayores y sus nietos. Las niñas de Sudáfrica que viven con sus abuelas que tienen una pensión son tres centímetros más altas como resultado de cómo las abuelas usan dicha pensión.

Muchos países envejecen antes de hacerse ricos. Los países en desarrollo están envejeciendo cuatro veces más rápido que Estados Unidos, el doble reto de los grupos de jóvenes y el envejecimiento, para algunos, necesitará grandes soluciones políticas.

Debemos hacer que los adultos mayores rompan con los modelos de dependencia y discapacidad para pasar a los modelos de desarrollo económico y creación de valor social. Y no sólo es lo más inteligente económicamente, sino que también es lo que hay que hacer. Desde un punto de vista ético, es nuestro deber.

Nos enfrentamos un reto desalentador. Más de tres cuartos de la población mayor de 60 años vive en países de extrema pobreza con recursos limitados. Gracias a nuestro trabajo con las personas mayores de los países en desarrollo, escuchamos que el valor más importante que tienen es su salud y su fuerza física.

Lamentablemente, como sabemos, la salud y la fuerza son temporales. Y a medida que la salud comienza a fallar, es más difícil para las personas mayores continuar con sus labores físicas, labores que les permiten mantenerse ellos y mantener a sus familias. Y son estas mismas personas mayores las que no tienen acceso a ningún tipo de seguridad social. Su vulnerabilidad frente a la pobreza es extrema.

35 millones de personas sufren demencia a día de hoy, cada cuatro segundos una nueva persona es diagnosticada. Para el año 2020 habrá 70 millones de personas con demencia. El Dr. Peter Piot ha comparado la demencia con el VIH SIDA hace veinte años: estigma, falta de diagnóstico e investigación, un gran reto mundial. Llevémoslo al terreno personal. Muchos de nosotros llegaremos a vivir 85 años y, sin el descubrimiento de un tratamiento eficaz, un tercio de nosotros sufriremos demencia.

No se trata sólo de las necesidades de las personas mayores. También hacen grandes contribuciones a la familia, la comunidad y la sociedad. En las comunidades pobres de todo el mundo, las personas mayores son emprendedoras, son el sustento. Desempeñan un papel vital en el cuidado de los nietos, especialmente en aquellas familias en las que los padres han muerto por VIH/SIDA. Las personas mayores son cabezas de familia y son agricultores. Son voluntarios y sirven a la comunidad. Luchan de forma apasionada por los derechos de los más vulnerables. Y son tremendamente generosos con sus hijos y sus nietos.

¿Cuál es la situación actual de las personas mayores en emergencias? ¿Cuáles han sido los principales logros obtenidos en terreno desde que HelpAge comenzó a trabajar?

Cuando llegué a HelpAge International ya tenía años de experiencia en el ámbito humanitario y de desarrollo. Sin embargo, no conocía la importancia de la edad. A pesar de mis años de trabajo nunca me había centrado en las personas mayores.

En estos años he entendido la necesidad de trabajar con las generaciones, tanto en las primeras fases de socorro como en un desarrollo más a largo plazo. Hoy en día, estoy horrorizado cuando veo los pocos recursos que se destinan a las personas mayores. En comparación con otros grupos vulnerables, están desatendidos. Y, a medida que voy aprendido más cada día, veo que este vacío no es sólo cuestión de moral. Se trata de la ceguera del mundo que nos llevará al desastre económico. De verdad, cuando ignoramos a las poblaciones mayores fracasamos en nuestras obligaciones éticas y económicas.

Cuando sucede un desastre, las personas mayores están entre las más vulnerables. Para entenderlo, sólo hay que pensar en el Huracán Katrina. Las personas mayores sufrieron más. Y volvimos a verlo justo hace un año en Japón con el tsunami. Las cosas siempre son peores para las personas mayores en los desastres de los países más pobres.

¿Por qué? Parte se justifica por nuestro fracaso en reconocer que las personas mayores necesitan un trato especial. Su debilidad y falta de movilidad puede impedirles acceder a la ayuda de emergencia. También luchan por hacer cola en las filas de distribución de paquetes de ayuda. Generalmente no pueden viajar largas distancias para alcanzar los campos de personas desplazadas. Y habitualmente son excluidos de la generación de ingresos y programas de dinero-por-trabajo que ofrecen las ONG. Sólo el 1% de la financiación humanitaria de emergencias va a las personas mayores. Sin embargo, este colectivo representa un 10% de todos los afectados.

HelpAge International es la única organización internacional que trabaja específicamente para asegurar que las personas mayores reciben la ayuda que necesitan en crisis humanitarias y desastres. Hacemos esto mediante la provisión de ayuda a las personas mayores y trabajando con otros actores involucrados para asegurar que su ayuda cubra las necesidades de este colectivo.

Lideramos una red internacional de más de 90 organizaciones afiliadas y cerca de 200 organizaciones socias en más de 60 países. Una gran parte de la ayuda que proporcionamos en crisis humanitarias es gestionada a través de nuestros socios y afiliados, y es apoyada por nuestros centros regionales de África, Sudeste Asiático, Asia Central, América Latina y el Caribe.

¿Qué medidas pueden tomarse para reducir la invisibilidad de las personas mayores? Por ejemplo, ¿una Convención de Derechos para las Personas Mayores?

No existe una agencia de la ONU dedicada a las personas mayores. Actualmente existe un impulso por parte de los países de América Latina para hacer una Convención de la ONU sobre los derechos de las personas mayores, pero existen otros países miembro que ofrecen una mayor resistencia.

¿Cómo es posible que tengamos un programa eficaz y planificado de inmunización par niños –un logro increíble de salud pública para muchos países- pero no haya nada parecido para personas mayores? En este siglo, cuando el número de personas mayores supere al de niños, tendremos que avanzar para alinearlos con la nueva realidad demográfica.

Existen muy pocas ONG que estén ayudando a las personas mayores en los países pobres. Por el contrario, existen cientos de organizaciones que están haciendo un trabajo fantástico con los niños.

Los retos en cuanto a la salud de las personas mayores de los países en desarrollo son dramáticos. El 60-80% de la población con más de 60 años en la India, Gana y Sudáfrica sufren hipertensión; sólo el 5% tiene tratamiento.

En todo el mundo, los agricultores están envejeciendo. Hoy hemos escuchado que en algunos países están relacionando este asunto con la seguridad alimentaria. Los agricultores se enfrentan a una creciente incertidumbre debido al cambio climático a y a la dramática subida de los precios, y esto hace que sus hijos se desanimen a la hora de continuar con el oficio. Debemos trabajar con ambos, tanto jóvenes como mayores, para fomentar la agricultura sostenible para todas las generaciones.

Desde su punto de vista, ¿cuáles son los puntos más urgentes dentro de la agenda actual de HAI?

Si tenemos en cuenta que el mundo está envejeciendo rápidamente, podemos recuperar lo que Peter Diomond, Premio Nobel de Economía, llama el «dividendo de longevidad». Esto significa que podemos utilizar los años extra de vida que tenemos para contribuir más a nuestras familias, más a nuestras comunidades, y sí, más a nuestra economía global.

¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo nos aseguramos de que estamos preparados para satisfacer las crecientes necesidades de las personas mayores en los países más pobres? Las soluciones simples pueden lograr grandes diferencias. Las personas mayores tienen tres prioridades principales:

1. Seguridad alimentaria e ingresos:

• Asegurarse de que los microcréditos y los préstamos están confeccionados y disponibles para las personas mayores

• Trabajar para solucionar el reto del envejecimiento de los agricultores

• Asegurar que las mujeres y los hombres mayores tienen el mismo acceso a los activos económicos cruciales como por ejemplo semillas, herramientas, tierra, refugio, animales…

• Ayudar a las personas mayores a acceder a las pensiones básicas donde existan y hacer campaña donde no existan

2. Salud (la salud no tiene límites de edad)

• Formar a los profesionales de los países más pobres para que puedan responder a las necesidades de las personas mayores

• Llevar los cuidados sanitarios a las zonas más remotas en las que vivan personas mayores. Se deben movilizar unidades médicas móviles donde la demanda sea mayor. La tecnología del tiempo –innovación y tecnología- será la base para superar este reto con gran éxito. La telemedicina, por ejemplo, iría en este punto.

• Asegurar que ayudamos a personas mayores de familias afectadas por el VIH/SIDA. Necesitan tener los conocimientos y las habilidades para gestionarlo.

3. En situaciones de desastre y emergencia:

• Asegurar que las personas mayores vulnerables tienen apoyo para ser resilientes y visibles

• Asegurar que las personas mayores tienen acceso a fuentes de alimentación y agua

• Asegurar que los servicios de salud en campos de refugiados incluyen tratamiento vital para las condiciones de envejecimiento

• Colaborar con otras ONG para proporcionarles formación y certificación en casos de emergencia

Lo más importante es la voz, la influencia y la rendición de cuentas, más aún si se trata de grupos marginados como personas mayores o personas con discapacidad.

Nosotros creemos que una gran solución para las personas mayores son los grupos propios internacionales ya que así se empodera tanto a jóvenes como a mayores. Damos apoyo a 4.000 grupos en el cuidado de sus hogares, seguridad de ingresos, promoción de salud y otros retos comunitarios.

¿Cómo va a cambiar el trabajo de HelpAge International después de haber ganado este premio? ¿Cómo se van a gestionar los 1,5 millones de dólares?

El Premio Humanitario Hilton es una gran oportunidad para HelpAge y para las personas mayores del mundo. Creemos que el premio nos ayudará a arrojar luz sobre las personas mayores en el mundo en desarrollo. Necesitamos hacer visibles tanto sus necesidades como sus contribuciones.

Así que mientras este premio es un honor, también es una gran responsabilidad. Ahora debemos responder a la confianza que ha depositado la Fundación Hilton en nosotros –actualmente estamos trabajando con el resto de nuestra red global de socios para ver dónde es más apropiado dirigir el dinero para fortalecer el movimiento creciente de las personas mayores-. Sabemos que el reto de la edad demanda una respuesta lo más amplia posible. Queremos que nuestra inversión sea participativa para formar asociaciones innovadoras con socios afines: con ONG, como por ejemplo otros galardonados por la Fundación Hilton; con expertos en edad y defensores aquí y en EEUU, como por ejemplo AARP; con agencias multilaterales; con gobiernos; con Fundaciones y con el mundo empresarial.

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