Mariúpol, ejemplo trágico de una táctica inhumana
Para elperiódico.com
Moscú sabía que su ultimátum a Kiev para que aceptara la rendición total de Mariúpol, antes de las 5 a.m. del día 21 de marzo, iba a caer en saco roto. Sabía también que la ciudad está resistiendo mucho más allá de lo que calculaba inicialmente y, peor aún, que entrar en sus calles le supondría un esfuerzo bélico para el que no está preparado. Por eso, en línea con lo que ya venía haciendo desde hace un par de semanas, la decisión no ha podido sorprender a nadie: rendirla por aplastamiento.