Con motivo de la celebración de la primera sesión del Ciclo de Debates Experiencias y Visiones para un mundo diferente: y, sin embargo, se sigue moviendo, centrada en "La búsqueda de la paz: una aspiración realista", tuvimos el placer de entrevistar a Rafael Grasa. Rafael es doctor en Filosofía y profesor titular de Relaciones Internacionales de la Universitat Autònoma de Barcelona, y coordinador de la Maestría oficial en Relaciones Internacionales, Seguridad y Desarrollo. En la actualidad, además, ejerce de presidente del Instituto Catalán Internacional para la Paz, institución creada por el Parlamento catalán en 2007.

1) Háblanos un poco del Instituto Catalán Internacional para la Paz, el ICIP, y de tus labores como presidente del mismo.

El Instituto Catalán para la Paz es una administración pública independiente, que sigue las líneas del SIPRI sueco o del Instituto de Paz norteamericano. Sus objetivos son la investigación, la formación y la actuación sobre el terreno. Al ser público, depende del Parlamento catalán, sin embargo posee total autonomía decisional, y cuenta con el respaldo tanto de la sociedad civil como de la Academia. La verdadera puesta de largo tuvo lugar en el 2009, año en el que comenzó el primer Plan Plurianual, que finalizaba en 2012 pero que debido a la crisis decidimos alargar hasta 2014. En primer lugar, podemos decir que contamos con tres clientes: estamos a disposición de la sociedad civil, de la Academia y Universidades, y de la Administración Pública. En segundo lugar, con la investigación pretendemos transferir conocimientos, y para ello nos servimos de métodos innovadores, como pueden ser las exposiciones de fotos o los documentales, que suelen resultar más atractivos para el público, así como ofrecemos formación en doctorados; la actuación sobre el terreno en nuestro caso está menos desarrollada, si bien contamos con misiones en África, Latinoamérica y ahora en menor escala en Asia Central; con todo, la crisis financiera ha afectado de manera negativa al desarrollo de nuestros proyectos en el terreno. En tercer lugar, nosotros proporcionamos una función de paraguas, es decir, nos centramos en colaboración; no aspiramos a hacer algo que ya pueda hacer otras agencias, sino que lo que queremos es prestar apoyo y asistencia. Como presidente, fui elegido por unanimidad y trato siempre de mantener el contacto con todos los clientes y de coordinar las acciones del Instituto a nivel interno; no dispongo de remuneración por estas tareas debido a incompatibilidades, ya que también soy profesor en la Universidad.

2) En temas de prevención de conflictos, el ICIP ha llevado a cabo diferentes misiones en países tan diversos entre sí como Costa de Marfil, México, Bolivia o Colombia, ¿qué balance haces de estas misiones y qué lecciones habéis aprendido?

En algunos países, como Bolivia y Guatemala, continuamos trabajando siguiendo la tradición ya existente. Un proyecto novedoso con el que contamos es el de Costa de Marfil, estado que se halla en una situación muy complicada; comenzamos nuestra andadura antes de las elecciones y posteriormente la situación se ha ido complicando; el principal problema que nos estamos encontrando es el de iniciar nuevas líneas en tiempos de crisis, ya que obtener financiación se vuelve más difícil; desde Costa de Marfil, no obstante, nos siguen llamando para que continuemos con el proyecto. Por otro lado, en Colombia estamos llevando a cabo uno centrado en el medio y largo plazo, pensando en un escenario post violencia. En cuanto a las lecciones aprendidas, podemos afirmar que es óptimo trabajar de cara al medio y largo plazo, en programas sustentables, siempre buscando resiliencia y economías de escala (esto es especialmente importante en épocas de crisis como la actual) y siempre con la población local.

3) Teniendo claro que del medio millón de personas que mueren al año por armas de fuego, tan solo dos de cada diez son por causa directa de conflicto armado, imagino que habrás celebrado la reciente firma del Tratado Internacional del Comercio de Armas en la ONU, ¿Qué balance concreto haces de dicha firma?

Lo que pretendía destacar con ese dato es la atención que le debemos prestar a los nuevos rostros de violencia, como pueden ser la inseguridad ciudadana, el narcotráfico, etc. Llegados a este punto debemos plantearnos cómo funcionan nuestros sistemas de seguridad, especialmente teniendo en cuenta que los Estados han perdido el monopolio del uso de la fuerza y de la posesión de armas, la irrupción de las compañías de seguridad privadas... Respecto al Tratado, éste ha requerido mucho tiempo y se ha buscado durante muchos años; a pesar de la firma de éste, no se le pueden pedir peras al olmo: se trata de un tratado de control de armas, de regulación, pero no de desarme, y por ello resultaría ingenuo pensar que va a suponer el fin del comercio. Además, tenemos que ver si finalmente entra en vigor y si verdaderamente es ratificado. ¿Lo va a ratificar el Congreso de los EEUU? Si no lo hiciera, este tratado acabaría convirtiéndose en papel mojado; y no podemos olvidar que en EEUU, numerosos congresistas tanto republicanos como demócratas han anunciado que no van a votar a favor de la ratificación. Así pues, a mí me gustaría recalcar una satisfacción moderada e insistir en que no va a suponer el fin del comercio de armas, algo que solo se dará cuando se limite la producción de éstas.

4) Una iniciativa de tu organización es el Premio ICIP a Constructores de Paz, que otorgará el tercero este año...háblenos de los dos galardonados previos, Pepe Benuza (objetor de conciencia) y las cinco Madres de Soacha, de Colombia, y de su contribución en las iniciativas de construcción de paz

Principalmente queríamos resaltar, en el caso del primero, la objeción de conciencia, y en el segundo, la lucha contra la impunidad. El premio lo concede la junta en reunión, y recibimos un amplísimo número de candidaturas; siempre buscamos premiar una trayectoria completa, no un hecho puntual.

5) Contamos con muchos recursos que nos indican dónde puede haber indicios de un posible conflicto armado (por ejemplo, un antiguo conflicto mal cerrado). Siendo así, ¿qué países o regiones en la actualidad son los que deberían estar recibiendo más atención? ¿Qué posibles conflictos podrían surgir próximamente, en términos generales?

Siguen faltándonos recursos para predecir con exactitud el estallido de un conflicto. No obstante, sí sabemos de los problemas y tensiones que existen en algunas regiones; las más sensibles son el Norte de África, África subsahariana y el Magreb. En todas esas áreas existen aproximadamente 30 países que requieren de seguimiento y atención. Después existen otros 20 o 30 con procesos en relativa consolidación pero dependientes de cómo evolucionen los proyectos de desarrollo, como podría ser el caso de Colombia. La paz en sí misma no garantiza mecanismos que aseguren la estabilidad; no se da una traducción automática de paz en estabilidad.

6) ¿Cuál es el estado de la paz actual en el mundo?

Diría que a nivel mundial existe una paz negativa razonable en cuanto a conflictos; lo que resulta preocupante son, como ya he señalado previamente, los nuevos rostros que está adquiriendo la violencia, en especial en regiones de Asia, Caribe y América Latina. Por otro lado, deberíamos preocuparnos asimismo por la paz positiva, en lo referente a la existencia de asimetrías y exclusiones sociales.