Análisis
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08 de abril de 2013

Los asesinatos de mujeres constituyen una de las formas más extremas de violencia cometida por razones de género y esta violencia representa una violación flagrante de los derechos humanos, convirtiéndose, por tanto, en uno de los principales obstáculos para lograr una sociedad igualitaria y plenamente democrática.



