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La situación de caos que se vive en Alepo (Siria) no cambia a pesar de la tregua y los crímenes allí cometidos alcanzan cotas cada vez mayores. La semana pasada, el 27 de abril, el hospital de Al Quds, situado en la zona controlada por la oposición y apoyado por Médicos Sin Fronteras (MSF), sufría un bombardeo. Según Reliefweb, uno de los últimos recuentos demostraba que el ataque había dejado 58 víctimas, entre las que se contaban pacientes y personal médico del hospital y de las zonas colindantes.

El hospital de Al Quds llevaba recibiendo apoyo de MSF desde 2012 y no es la primera vez que ha recibido daños. Así, MSF ha emitido un comunicado en el que condena el ataque y muestra preocupación por las más de 250.000 personas de la región, que quedarán sin atención médica tras el ataque. De la misma manera, la organización humanitaria ha afirmado que durante el bombardeo ha muerto el último pediatra de la ciudad de Alepo. Otras organizaciones, como el Comité Internacional de la Cruz Roja, han tildado el ataque de “inaceptable”.

Pese a que no se ha podido identificar la aviación que realizó el ataque, las miradas están puestas en el régimen de Al Asad y sus aliados rusos, única facción del conflicto que cuenta con aviones de combate. Es importante recordar que la resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU de diciembre del año pasado exigía “que todas las partes pongan fin de inmediato a los ataques contra civiles y bienes de carácter civil, incluidos los ataques contra instalaciones sanitarias y personal médico, y cualquier uso indiscriminado de armas, incluso mediante ataques de artillería y bombardeos aéreos […]”. Además, el derecho internacional humanitario (DIH), el Convenio de Ginebra de 1949 y los Protocolos adicionales I y II de 1977, contemplan el ataque a zonas en las que se trata a heridos como crímenes de guerra. Precisamente ayer, martes 3 de mayo, el Consejo de Seguridad aprobaba la resolución 2286, impulsada por España, Uruguay, Japón, Egipto y Nueva Zelanda, en la que se condenaban nuevamente los ataques a personal médico y en la que se exigía a los Estados Miembro a proteger los servicios sanitarios y el DIH durante el conflicto.

De todas maneras, tanto Rusia como el ejército del régimen han negado ser los responsables de los misiles que atacaron el hospital, pero desde las ONG se informa de la intensificación del conflicto y de la amenaza a la paz y a la tregua que esto supone. Así, ante la necesidad de impedir que se vuelvan a suceder estas situaciones, varias organizaciones han realizado un llamamiento a la ONU para que se proteja el derecho a la asistencia sanitaria.

Desafortunadamente, ayer mismo, 3 de mayo, la oposición al régimen sirio efectuaba un ataque respuesta en el que se bombardeó, a su vez, el hospital de Al Dabit, en la zona controlada por el régimen, al norte de la ciudad. La agencia siria de noticias SANA ha elevado la cifra de bajas civiles en este ataque a 4, en el que se cuentan tres mujeres, además de 18 de heridos. Este ataque forma parte de una operación de lanzamiento de misiles más amplia que, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, dejaba 19 víctimas.

El toma y daca de ambos bandos ha provocado una situación en la que se está violando sistemáticamente la protección del personal sanitario y heridos en la guerra y Joanne Liu, presidenta internacional de MSF, lo denunció con un discurso en la sesión del Consejo de Seguridad que se produjo ayer: “En las guerras de hoy los pacientes y los médicos son objetivos considerados legítimos”. Entre sus principales argumentos se cuentan los 2.400 ataques que el Comité Internacional de la Cruz Roja ha registrado a instalaciones médicas y personal sanitario entre 2012 y 2014 o los 75 hospitales de MSF atacados en 2015 (63 en Siria, 5 en Yemen, 5 en Ucrania, 1 en Afganistán y 1 en Sudán) y las 7 instalaciones médicas de la ONG que sufrieron ataques en los primeros meses de 2016. Con esta intervención, la presidenta de MSF exigió responsabilidades a los miembros del Consejo de Seguridad y pidió que se actuase para proteger el derecho a la asistencia médica.

Fuentes consultadas:

Comunicado de Joanne Liu, presidenta internacional de MSF, y Peter Maurer, presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Reliefweb

Fuente fotografía: Freedom House. 2014. Ciudadanos de Douma en el objetivo de un ataque aéreo.