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Cifras clave

  • 21,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria. Esto supone más del 82% de la población yemení. De cada 5, 4 yemenís no tienen cubiertas sus necesidades básicas ni sus derechos humanos.  
  • La escalada de violencia ha provocado una media de 153 personas fallecidas o heridas al día. Los derechos humanos se violan más de 43 veces al día, según datos de Naciones Unidas.
  • Se ha agravado la situación en sectores claves como la alimentación, o acceso a agua potable, saneamiento e higiene.
     
  • Entre los grupos que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad, se encuentran las mujeres, niños y niñas y refugiados que siguen llegando de terceros países a pesar del conflicto en Yemen, así como las personas desplazadas internas (PDI) que suman más de 2,5 millones.

Crisis humanitaria extrema

Desde que en marzo de 2015 estallara el conflicto en Yemen, la crisis humanitaria se ha agravado a niveles preocupantes. En el verano de 2015, la ONU declaró el conflicto como “emergencia de nivel 3”: afirmaba que el 80% de la población necesitaba asistencia humanitaria y que el país se encontraba “a un paso de la hambruna”. Y, sin embargo, a día de hoy sigue siendo una crisis invisible.

Según datos de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), el 82% de la población necesita ayuda humanitaria para cubrir sus necesidades básicas y proteger sus derechos fundamentales, lo que representa un tercio más que en 2014. Más de 21,2 millones de personas permanecen olvidadas en la agenda internacional, entre las cuales hay 9,9 millones de niños y niñas que necesitan ayuda humanitaria urgente, según UNICEF.

La exacerbación del conflicto ha aumentado la crisis en los sectores claves: 3 de cada 4 yemeníes no tienen sus necesidades cubiertas; 2 millones de personas sufren malnutrición, lo que incluye a más de 1,3 millones de niños y niñas. 1,8 millones de niños y niñas han dejado de ir a la escuela desde inicios del conflicto, lo que representa un tercio de la población que se encuentra en edad escolar. Los colegios están ahora ocupados por grupos armados, están destruidos o dan alojamiento a las PDI que se han visto forzadas a abandonar sus hogares y a unirse a los 2,5 millones de personas que viven en tiendas, edificios públicos abandonados en pésimas condiciones sanitarias.

El 52% de las personas desplazadas son mujeres que tienen la responsabilidad de mantener y cuidar de sus familias, lo que acentúa aún más la desigualdad que sufren por el simple hecho de ser mujeres en Yemen. Esto hace que sea más difícil para ellas acceder a servicios básicos, sin el amparo de sus comunidades. El conflicto y el desplazamiento han acentuado la violencia de género, aumentando los casos de violencia sexual, doméstica, matrimonios infantiles y la prostitución a cambio de bienes básicos.

Otro de los colectivos más afectados son los refugiados. 460.000 personas no tienen ningún tipo de asistencia humanitaria y el conflicto yemení no los ha disuadido de entrar en el país manteniéndose la cifra en 60.000 desde enero de 2015, cifra que apenas ha sufrido alteraciones.

Las partes en conflicto acordaron un cese el fuego en diciembre de 2015 para permitir a los actores humanitarios el paso a áreas inaccesibles desde que dio comienzo. Sin embargo, se han denunciado hostilidades durante este periodo afectando a la respuesta humanitaria. Mientras, la comunidad internacional hace caso omiso a la situación en Yemen, dando prioridad a otros conflictos en la zona y dejando de lado a más de 20 millones de personas. Según el último informe de OCHA, el conflicto está cerca de afectar a toda la población. Y, todo ello, ante el silencio de países vecinos y de la comunidad internacional que no se inmutan ante la posibilidad de que un país entero vea violado sus derechos humanos y no tenga cubiertas sus necesidades básicas, ni se le proporcione asistencia humanitaria.

Bombardeos a Médicos Sin Fronteras (MSF)

En los últimos diez meses, la coalición liderada por Arabia Saudí ha bombardeado hospitales y escuelas en Yemen. Esta coalición está apoyada por el gobierno británico que colabora en la identificación de objetivos. Vickie Hawkins (Directora General de MSF en Reino Unido) denuncia los ataques a civiles como estrategia militar de “intolerables” (si han sido producto de errores), e “indignantes” (si han sido intencionados). “Los más afectados en los bombardeos son los pacientes que pierden el acceso a la atención médica”, lamenta.

MSF solicita al gobierno británico que “reafirme su compromiso” con el Derecho Internacional Humanitario y que lo mantenga “en cualquier coalición que apoye”. “La protección de civiles debe ser una alta prioridad” y es inaceptable que se califiquen estos ataques de daños colaterales, ya que así se permite la perpetuación de la “impunidad”.

Humanitarian Needs Overview 2016, OCHA

 

UNICEF Yemen Crisis Situation Report

IOM Yemen Crisis Regional Response - 21st January 2016

La norma no puede ser bombardear hospitales y escuelas (MSF)

Fuente de la fotografía: Flickr. Eesi, 2007, Ta’izz (Yemen)