Fatoumata_Diabate_Oxfam_2012._Cash-for-work_and_DRR_in_Niger

Cifras clave

• Entre 1991 y 2010, sólo el 0,04% de la AOD fue destinada a RRD

• En 2013, sólo el 65% de las necesidades humanitarias fueron cubiertas, quedando 4,6 mil millones de dólares de necesidades sin cubrir.

• Entre 2007 y 2013, la financiación directa a actores nacionales y locales fue sólo el 2% de la asistencia humanitaria anual. Las ONG locales reciben menos del 0,1%.

Pese a que ha sido demostrado que la respuesta local en las crisis humanitarias es mucho más rápida y efectiva que la internacional, tanto los donantes como las organizaciones humanitarias continúan sin depositar la suficiente confianza y recursos en los actores locales. La consecuencia fundamental de esta política es la pérdida de vidas que podrían ser salvadas. Es la idea principal extraída del informe publicado por Oxfam titulado "Turning the Humanitarian System on its Head".

Una acción humanitaria que no atiende a las necesidades reales

El actual sistema internacional humanitario no ofrece una respuesta adecuada a las crisis que acaecen hoy en día. En primer lugar, no es acorde con las necesidades de las poblaciones afectadas. Por ejemplo, mientras que el sector de la ayuda alimentaria ha sido financiado en un 84% durante el periodo 2009-2013, el resto de sectores están muy por debajo de esta cifra, quedando sin atender numerosas necesidades, especialmente en ámbitos tan relevantes para la acción humanitaria como el de la protección.

Además de insuficiente, la respuesta llega demasiado tarde, debido a la condición voluntaria de la entrega de ayuda por parte de los donantes. Dado lo crucial de la emergencia en las crisis humanitarias, la lentitud de la comunidad internacional en hacer frente a las mismas tiene consecuencias en la pérdida de vidas humanas. Además, existe una falta de inversión en las capacidades locales. Los donantes internacionales prefieren otorgar los fondos al sistema de Naciones Unidas, que recibe el 61% de la financiación, al Movimiento Internacional de la Cruz Roja (9%) o a las ONG (19%), siendo la mayoría de estas ONG internacionales. Por el contrario, apenas un 2% de los recursos se destinan a actores locales, tanto gobiernos como ONG nacionales y locales.

¿Por qué es importante la apropiación local?

La apropiación local es fundamental en el actual sistema humanitario por diversas razones. La primera y primordial de todas ellas es que salva vidas. Los actores locales son los primeros en responder ante una crisis porque ya se encuentran allí. Una respuesta rápida significa menos vidas perdidas, menos heridos y menos daños. Pero no sólo salvan vidas en la respuesta a la crisis, sino también en la anticipación a la misma, mediante mecanismos de alerta temprana y el conocimiento de señales que muestren que un desastre natural puede suceder. Su conocimiento del contexto es muchísimo mejor en todos los sentidos que el de cualquier actor internacional. La historia, las relaciones sociales, las costumbres, las dinámicas de poder y desequilibrios y las capacidades existentes son un conocimiento que poseen de antemano y que resulta clave a la hora de afrontar las crisis. También contribuye a ello las lecciones aprendidas del tratamiento de otras crisis ya que, a diferencia de los actores internacionales, los actores locales son siempre los mismos. El aprendizaje de anteriores respuestas permite adecuar los mecanismos de prevención y reducción del riesgo de manera más apropiada.

En contextos de conflicto, el acceso también es mucho más sencillo para las ONG locales, que conocen el terreno y pueden negociar con las partes al ser percibidos de manera más neutral. La respuesta local también es mucho más eficiente en términos de coste económico, ya que no implica grandes gastos logísticos ni de transporte, ni otros como seguros para personal internacional. En relación al coste-beneficio, la respuesta local es más ventajosa. Finalmente, el enfoque de las ONG locales es mucho más comprehensivo, abordando tanto la prevención y la preparación como la respuesta inmediata y la rehabilitación. Además, rinden cuentas ante los ciudadanos directamente afectados, además de permitir su implicación directa.

Desafortunadamente, no siempre es posible la apropiación local, especialmente en contextos de conflicto, cuando el gobierno es una de las partes implicadas, o en situaciones de desastres naturales especialmente graves que los gobiernos locales no pueden afrontar con sus propios medios. Ello no significa que la inversión en capacidades locales no sea el camino a seguir, lo que no implica que los actores internacionales no puedan seguir interviniendo, pero siempre teniendo en cuenta la apropiación local en la respuesta.

Razones para la escasa apropiación local

Pese a la constatación de que el liderazgo local es la vía más efectiva para hacer frente a las crisis humanitarias, aún es escasa su verdadera importancia a nivel internacional. Algunas de las razones que explican esta carencia son: el dominio de unos cuantos actores claves del sistema humanitario, especialmente los países donantes del CAD, el sistema de Naciones Unidas y las grandes ONG internacionales; el hecho de que la ONU se encuentre por encima del resto de actores, al recibir el 61% de toda la financiación humanitaria; las políticas restrictivas establecidas por los donantes y las condicionalidades, por ejemplo: la negación de recursos a determinados países porque estos puedan ser desviados a financiación del terrorismo internacional, corrupción o blanqueo de dinero, dificulta el acceso de las ONG nacionales y locales a financiación internacional; los desequilibrios en la financiación, con las estrategias de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) recibiendo menos de un 10% del total de financiación humanitaria; la preferencia de la ONU por ONG internacionales como socios implementadores de sus proyectos en lugar de actores locales, lo mismo que sucede con las propias ONG, quienes prefieren actuar directamente sobre el terreno que financiar contrapartes locales.

Por su parte, los gobiernos de los países afectados también contribuyen a esta situación al no invertir suficiente tanto en la respuesta humanitaria como en mecanismos de RRD, preparación ante desastres, alerta temprana y otros, que contribuyen a mitigar sus efectos devastadores. Esto provoca que dichos gobiernos no cumplan con su obligación de proteger a los ciudadanos y que la asistencia humanitaria que realizan no lo sea de forma efectiva ni imparcial.

Recomendaciones para el cambio

Para mejorar esta situación y conseguir que el actual sistema humanitario dé un vuelco hacia la apropiación local, algunas recomendaciones de Oxfam son las siguientes:

• Fomentar un mayor liderazgo de los actores locales en la respuesta humanitaria, fijando roles claros para los actores internacionales. El liderazgo local debe ser fomentado en la medida de lo posible, adecuándose el papel de las organizaciones humanitarias internacionales al contexto de la crisis y a las capacidades locales de respuesta.

• Otorgar una financiación adecuada a los actores locales. Establecer porcentajes mínimos de financiación destinados a la potenciación de las capacidades locales, así como el posible establecimiento de tasas internacionales destinadas a financiar aspectos concretos. Además, es necesaria una mayor transparencia sobre los fondos que las ONG internacionales destinan a las ONG nacionales y locales.

• Un mayor vínculo entre ONG internacionales y locales, basado en el respeto y la confianza, así como un fortalecimiento de las capacidades locales que tiene como resultado evidente una respuesta más efectiva a las crisis y contribuye a salvar un gran número de vidas.

Informe Oxfam "Turning the Humanitarian System on its Head"

Fuente fotografía: Fatoumata Diabate/Oxfam, 2012. Cash-for-work and Disaster Risk Reduction in Niger.