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La necesidad humanitaria se está incrementando en todo el mundo, pero la financiación tradicional de los gobiernos y los donantes institucionales no sigue el ritmo. Como resultado, las agencias de ayuda buscan nuevas fuentes de financiación no estatales en las economías ya establecidas y emergentes para poder llenar este vacío.

Este informe, que lleva por título "La ayuda humanitaria de los donantes no estatales: ¿cuál es su valor?" ofrece una panorámica global de la asistencia humanitaria no estatal dentro de este contexto cambiante (midiendo la financiación de los individuos, fundaciones, empresas y corporaciones) y evalúa de quién procede la financiación, cómo se aporta y dónde se gasta. La investigación se basa en un amplio conjunto de datos procedentes directamente de las agencias humanitarias y abarca el período comprendido entre 2008 y 2012.

Las donaciones privadas constituyen una importante fuente de financiación para la ayuda humanitaria

Las donaciones privadas son una creciente fuente de financiación para la asistencia humanitaria. La financiación privada en 2012 fue de un 4,1 mil millones de dólares y más de una cuarta parte de toda la ayuda humanitaria internacional provino de donantes privados entre 2008 y 2012. Sin embargo, las contribuciones tanto institucionales como privadas han ido cayendo año tras año desde 2010, siendo las donaciones privadas las que han experimentado una mayor reducción (una caída del 26%, en comparación con la del 7% en los fondos institucionales).

El cambio de enfoque de los esfuerzos de recaudación de fondos privados en economías nuevas y emergentes

Las agencias humanitarias están incrementando sus esfuerzos de recaudación de fondos privados en las economías nuevas y emergentes, con Asia y Oriente Medio que juegan un papel muy importante. Por ejemplo, en respuesta al tifón Haiyan, World Vision Filipinas pudo recaudar 1,7 millones de dólares que se utilizará para actividades de respuesta.

Agencias de la ONU están recibiendo un creciente porcentaje de financiación procedente de fuentes privadas, en particular de empresas y corporaciones

Mientras que la mayoría de los fondos privados provienen de donantes individuales y van destinados a las organizaciones no gubernamentales (ONG), las agencias de Naciones Unidas están recibiendo una creciente proporción de financiación de fuentes privadas, especialmente de las empresas y corporaciones. En 2008, las agencias de la ONU recibieron menos del 1 % de financiación humanitaria de empresas privadas, pero en 2012 la proporción de las aportaciones de este grupo de donantes aumentó a un 15 %.

Esto se refleja en una tendencia más amplia de las empresas y corporaciones privadas, que comienza a desempeñar un papel más directo en la respuesta a las crisis humanitarias más allá del apoyo financiero (a través del intercambio de habilidades, alianzas a largo plazo y voluntariado del personal, por ejemplo).

Los donantes no estatales e institucionales suelen apoyar diferentes tipos de crisis

Hay algunas diferencias sorprendentes en los tipos de crisis que cuentan con el apoyo de los donantes no estatales. Desde 1999, el promedio de los llamamientos de financiación planteados por el Comité de Emergencia para Desastres del Reino Unido (DEC, por sus siglas en inglés) para crisis relacionadas con conflictos fue de 21 millones de libras, mientras que los desastres naturales aumentaron a 67 millones en promedio (aproximadamente tres veces más).

Asimismo, hay algunas diferencias clave en términos de dónde se gastan los fondos privados. Por ejemplo, Haití dejó de ser una de las prioridades para los donantes institucionales en 2012, con sólo el 46 % de las necesidades cubiertas de su proceso de llamamientos consolidados (CAP ) en comparación con un 73 % el año anterior. En el mismo año, fue el principal receptor de fondos privados de acuerdo con nuestros datos, pero ocupaba solo el puesto número 15 como mayor receptor de financiación gubernamental bilateral.

El valor añadido de la financiación privada

Aunque los fondos privados representan menos en términos de volumen que la financiación de los donantes institucionales, tienen un gran valor para las organizaciones humanitarias en términos de flexibilidad, fiabilidad y durabilidad. La financiación privada suele ir destinada para fines específicos y en un horizonte temporal más amplio que la financiación de donantes institucionales o estatales.

La necesidad fundamental de mejores datos sobre la financiación humanitaria no estatal

La falta de datos disponibles sobre fondos privados es uno de los temas clave de todo el informe. Un grupo de organizaciones apoya la investigación del GHA en esta área, proporcionando directamente datos e información sobre los flujos de financiación humanitaria privada que complementamos con datos obtenidos de fuentes accesibles al público, tales como los informes anuales. No obstante, esto sólo nos da una imagen parcial.

La información sobre todos los flujos de financiación se debe analizar mejor, con el fin de comprender los recursos disponibles. Esto daría lugar a una respuesta más coordinada y ayudaría a garantizar que los recursos se asignan de acuerdo a las necesidades. Para lograr esto y asegurar una mayor rendición de cuentas, coordinación y eficiencia en la prestación de asistencia humanitaria, todos los actores (estatales y no estatales) deberían publicar la información financiera a través de la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI, por sus siglas en inglés).

Informe completo

Más información en:

http://www.globalhumanitarianassistance.org/