Imagen artículo Día internacional DDR 2017

El lema de este año de la campaña de la Agencia de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres Campaña Sendai Siete, que tiene un periodo de implementación de 7 años (2016-2022) Hogar, seguro Hogar, no pueden ser más apropiado tras un año, el 2016, en el que 24,2[1] millones de personas se vieron obligadas a desplazarse forzosamente abandonando su hogar, como consecuencia del impacto de desastres.

La Campaña hace un especial énfasis en la importancia primordial de la casa familiar como refugio seguro en caso desastre y como elemento fundamental para la prevención del desplazamiento. Los impactos de los desastres, fundamentalmente hidrometeorológicos, año tras año, tienen unas consecuencias mayores, que se tornan catastróficas  en aquellas poblaciones con unas condiciones iniciales de vulnerabilidad mayor. Como se constata tras el impacto de cada desastre, éstos no son ajenos al género -el número de mujeres muertas por el terremoto en la capital mexicana casi duplicó al de hombres-, la edad –el 71% de las personas que perdieron la vida en el huracán Katrina tenía más de 60 años- o la diversidad funcional –un estudio de Naciones Unidas sobre más de 5.000 personas con diversidad funcional en 126 países concluyó que en caso de necesidad solamente se podría evacuar de manera inmediata y sin dificultades al 20% de las personas-, si tenemos en cuenta que además que el 85% de las personas expuestas a terremotos, ciclones, inundaciones y sequias vive en países en desarrollo, la ecuación se torna insostenible.

Reducir considerablemente el número de personas afectadas en el ámbito mundial para 2030, buscando que la cifra promedio mundial entre 2020 y 2030 sea inferior en 100.000 a la cantidad registrada en el período 2005-2015, es solamente una de las líneas que tienen como objetivo garantizar los derechos de las personas así como su protección y un catalizador de incidencia para exigir a los actores sus responsabilidades en la materia.

No dejar a nadie atrás, compromiso de la Agenda para la Humanidad, implica abordar la reducción del riesgo de desastres desde una óptica multidiciplinar y multiactor. El trabajo con los gobiernos locales y nacionales, con el sector privado, con las organizaciones de base, con los organismos internacionales y un largo etcétera se torna fundamental en materia de reducción del riesgo de desastres, teniendo éste además un impacto directo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Dentro de la Campaña, se lanzará un sitio web en el que los diferentes actores podrán destacar las iniciativas que cada uno de ellos está llevando a cabo, lo que permitirá ilustrar acciones que vayan en línea con la disminución del desplazamiento forzoso de las personas como consecuencia del impacto de un desastre.

Más información:  Web de la campaña de la UNISDR 2017

#DDR2017


[1] Datos del Centro de Control de Desplazamiento Interno (IDMC)