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Informe_WHS_SG

 Ayer, 9 de febrero, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon presentó el informe “One Humanity: Shared Responsability”, en el que fija la agenda de la primera Cumbre Humanitaria Mundial, que se celebrará en Estambul (Turquía) los días 23 y 24 de mayo.

Así, instó a los líderes mundiales a asumir su “responsabilidad compartida” ante los “urgentes desafíos humanitarios” que afrontan los países de nuestro planeta, señalando como “máxima prioridad” poner fin a los conflictos armados y el “restablecer la confianza” a nivel mundial. Entre ellos:

“Nos enfrentamos a urgentes, profundos y crecientes desafíos globales. Conflictos supuestamente irremediables están devastando la vida de millones de personas. La violencia extrema y el crimen transnacional están provocando una persistente inestabilidad. Los niveles de necesidad han alcanzado niveles récord y las soluciones políticas no están a la altura”, destacó.

“A las millones de personas que viven en conflicto, con necesidades crónicas y un miedo constante, debemos mostrarle la solidaridad que esperan y merecen. La urgencia de estos desafíos y la envergadura de los sufrimientos significa que debemos aceptar que tenemos responsabilidades compartidas y actuar con empatía y decisión”, afirmó.

Durante su discurso en la Asamblea General, subrayó que “los líderes deben asumir sus responsabilidades en prevenir y poner fin a los conflictos armados, así como los Estados deben cumplir con su responsabilidad de respetar las normas establecidas por el Derecho Internacional Humanitario (DIH)”. La Cumbre Humanitaria Mundial constituye “el momento decisivo para renovar nuestro compromiso con la humanidad”, continuó.

Asimismo, enumeró los pilares esenciales sobre los que se fundamentará la nueva agenda humanitaria de la ONU incluidos en el informe, a saber:

Responsabilidad 1:

Liderazgo global para prevenir y acabar con los conflictos

La prevención de los conflictos y la búsqueda de soluciones políticas para resolverlos es nuestra primera y principal responsabilidad para con la humanidad.

Responsabilidad 2:

Respetar las normas que salvaguardan la humanidad

Cada día, millones de personas mueren en conflictos armados de forma deliberada e indiscriminada. Estamos siendo testigos del deterioro de los 150 años del derecho internacional humanitario. La guerra tiene límites: los líderes deben volver a comprometerse con el cumplimiento de las normas que protegen a la humanidad. “Basta es basta. Hasta las guerras tienen reglas y es hora de cumplirlas”, señaló.

Responsabilidad 3:

No dejar a nadie atrás

La Cumbre Humanitaria Mundial es la primera prueba de nuestro compromiso para transformar la vida de aquellas personas que tienen mayor riesgo de quedarse atrás. Esto supone llegar a todos y a todas, así como empoderar a todos los hombres, mujeres, niños y niñas para que se conviertan en agentes de una transformación positiva. Significa reducir el desplazamiento, apoyar a las personas refugiadas y migrantes, poner fin a las brechas en la educación y acabar con la violencia sexual y de género. “Debemos comprometernos a reducir el desplazamiento forzado para 2030”, indicó.


Responsabilidad 4:

Cambiar la vida de las personas: de la provisión de ayuda al fin de las necesidades

El éxito debe ahora medirse atendiendo a la forma en que se reduce la vulnerabilidad y el riesgo, no por cómo las necesidades son cubiertas año tras año. “Tenemos que respetar y fortalecer el liderazgo local, no socavarlo”, anunció.

Para poner fin a las necesidades, se necesitan tres cambios fundamentales en la manera en que trabajamos:

Responsabilidad 5:

Invertir en humanidad

Aceptar y actuar sobre nuestras responsabilidades compartidas para con la humanidad requiere una inversión política, institucional y financiera. Se requiere un cambio hacia una financiación que invierta en capacidades locales, informe sobre el riesgo e incentive los resultados colectivos. Asimismo, debemos reducir el déficit de financiación para poder cubrir las necesidades humanitarias.

“Que nadie quede atrás, que la asistencia vaya de la entrega de suministros al fin de las necesidades y que se promueva una inversión enfocada en el ser humano, en la mejora de las capacidades locales y en la construcción de instituciones efectivas e incluyentes”. “Hagamos de la Cumbre Humanitaria Mundial un punto de inflexión en el que nos comprometamos a hacer de la Humanidad el vector de nuestras propias decisiones y demos pasos específicos hacia el final del sufrimiento que viven miles de millones de personas en el mundo actualmente”, concluyó.

Enlaces de interés:

Informe "One Humanity: Shared Responsibility" (en inglés) 

Anexo al informe: Agenda For Humanity

Toda la información relativa a la Cumbre aquí

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