Lluvias_torrenciales_Sahara

 

 

 

Cuando estamos en pleno ciclo de "Crisis Olvidadas" nos llegan noticias de las inundaciones en los campamentos saharauis en Tinduf y sus dramáticas consecuencias. Si alguna crisis humanitaria es invisibilizada a escala internacional es precisamente ésta.

Desde el pasado 17 de octubre, las lluvias torrenciales han devastado los campos de los/as refugiados/as del Sáhara Occidental, dejando un balance de unas 90.000 personas afectadas, 25.000 de las cuales han perdido sus respectivos hogares y se han quedado sin alimento, tal y como ha denunciado la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La prioridad es "recuperar un techo para las personas afectadas, garantizar el acceso al agua potable, reponer los alimentos que se han perdido y prevenir riesgos". Las tormentas han causado graves daños en las precarias infraestructuras de los campamentos que sirven de hogar para tres generaciones de refugiados/as.

A lo largo de cinco años, "la ayuda humanitaria en los campos de refugiados/as saharauis se redujo en un 20%". El enviado especial de la ONU para el Sáhara, Christopher Ross, viajó a terreno y observó las consecuencias devastadoras que han causado las fuertes precipitaciones. Destacó la urgente necesidad de enviar más ayuda humanitaria "de emergencia" con el fin de proteger a los/las refugiados/as de las bajas temperaturas y el hambre, ya que han perdido toda la ayuda alimentarias que se les había enviado este mes.

Ante tal escenario, el Frente Polisario ha constituido una Comisión de Urgencia para evaluar los daños y dar respuesta, lo antes posible, a todas las personas afectadas. Las autoridades saharauis, junto con las ONG que trabajan en el terreno, calculan que alrededor de 700 casas de adobe y otras tantas jaimas de telas han sufrido daños totales o parciales, pero la amenaza de lluvias no cesa complicando pues la evacuación.

Los campos de refugiados/as se encuentran en el sureste argelino y albergan a más de 160 mil saharauis que huyeron del Sáhara Occidental tras la ocupación de Marruecos en 1975, tras el abandono del Gobierno español de su última colonia y la no realización del referéndum de autodeterminación prometido ante la ONU.

"No se puede olvidar que la crisis de los/as refugiados/as saharauis es la más larga de la historia. Además, en los últimos años los problemas de salud y los casos de malnutrición han aumentado", señala Amin Awad, director de Medio Oriente y Norte de África de ACNUR. "Lo que más importa ahora es reconstruir las letrinas y establecer un sistema de distribución de agua potable para evitar enfermedades relacionadas con la ingesta de agua contaminada".

La Media Luna Roja Saharaui (MLRS), en colaboración con todas las Agencias de Naciones Unidas presentes en los Campamentos de Población Refugiada Saharaui, está cuantificando las pérdidas y valorar las necesidades más urgentes. Se ha organizado una Comisión de Urgencia formada por ACNUR, PMA, UNICEF, CRA (Argelia), OXFAM, CISP y la propia MLRS para brindar ayuda a todas las familias afectadas. Asimismo, ha publicado un comunicado en el que solicita la inmediata implicación de países donantes y organizaciones internacionales para prestar ayuda a la población afectada.

ACNUR enviará en los próximos días 1.500 tiendas, y con la colaboración de UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) distribuye alimentos y agua a los/as desplazados/as.

Desde el IECAH, queremos contribuir a que se conozca la noticia y aprovechamos para difundir la iniciativa de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara.

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